miércoles, 27 de marzo de 2013
LEY ANTI-MATONEO O ACOSO ESCOLAR- COLOMBIA
sábado, 11 de diciembre de 2010
VIOLENCIA ESCOLAR-MALTRATO Y ACOSO
Control al ciberacoso en EE. UU.
Las escuelas que reciben dineros para acceder a Internet, deberán enseñar sobre sus peligros.
Los colegios en Estados Unidos que reciben subvenciones para acceder a Internet tendrán que enseñar a los estudiantes cuáles son los peligros del ciberacoso y el uso responsable de las redes sociales, anunció el viernes un regulador estadounidense de telecomunicaciones.
El ciberacoso ocurre cuando los adolescentes utilizan la red, teléfonos móviles u otros dispositivos para enviar o publicar textos o imágenes con el fin de herir o avergonzar a otra persona.
Esto se ha vuelto un problema para la casi mitad de los adolescentes estadounidenses y, según el Consejo Nacional de Prevención de Crímenes, se ha transformado en un predecesor de los intentos de suicidio, la tercera causa de muerte entre los jóvenes de ese país entre los 10 y 24 años.
El mes pasado, un estudiante de 18 años llamado Tyler Clementi se suicidó después de que compañeros suyos de clase publicaran un vídeo porno de él en Internet. Y en 2006, una chica de 13 años llamada Megan Meier también se quitó la vida después de que un compañero de clase y la madre del amigo la acosaran a través de una cuenta falsa en MySpace.
La Comisión Federal de Comunicaciones dijo que pronto emitirá una orden a las escuelas que reciben fondos del programa E-rate, que subvenciona el acceso a Internet, para hablar sobre el ciberacoso y el uso inapropiado de páginas como Facebook y MySpace.
Fuente: Redacción eltiempo.com /01 de Noviembre del 2010
BULLYING
"El acoso escolar entre alumnos es una epidemia silenciosa. En casos extremos, puede derivar incluso en la muerte tanto del chico hostigado como del hostigador", dijo a LA NACION el investigador Jorge Srabstein, director de la Clínica de Problemas Médicos Asociados con la Intimidación Escolar del Centro Médico Nacional Infantil de Washington. Advierte, así, sobre una forma de violencia que incide a su vez en el rendimiento escolar pues provoca ausentismo, bajas notas y abandono de la escuela.
El especialista argentino indicó que no hay cifras en nuestro país sobre este problema, conocido en el mundo con el nombre de bullying . Pero dijo que si se extrapolan estadísticas preliminares de los Estados Unidos, el 15% de los adolescentes de 11 a 17 años participaría en el acoso escolar, como víctimas o victimarios, al menos una vez por semana. El 10% de ellos estaría ausente de la escuela la mitad del tiempo de clase y el 7% tendría notas muy bajas.
Además, el 33% sufriría de depresión, cefaleas, dolores abdominales e insomnio por lo menos una vez por semana, mientras que el 22% habría tratado de suicidarse y el 20% llevaría a la escuela un arma o elemento cortante en algún momento del año. Los alumnos que no participan en el acoso escolar presentan un 50% menos de problemas educacionales y de salud que los compañeros involucrados en este tipo de agresiones.
Casos preocupantes
"Tuve el caso de un alumno de 6° grado, a quien sus compañeros no querían. Decían que hacía cosas que a ellos les molestaban y lo dejaban solo. El chico, por su parte, se quejaba de dolor de panza y de cabeza, y llegaba tarde. Comenzamos a indagar, y descubrimos que le tenían celos por el gran bagaje de conocimientos. Al ser un grupo muy competitivo, les generó antipatía porque no podían alcanzarlo", contó Mariana Kelly, docente de un colegio privado bilingüe porteño.
La docente aseguró: "Si no se tiene el ojo preparado, es difícil de detectar", y agregó que es fundamental hablar en forma individual con los chicos.
Como es un fenómeno multicausal, los especialistas coinciden en la necesidad de que interactúen los ámbitos de salud pública y educativo para dar una respuesta a este problema. Situaciones que pueden parecer de acoso muchas veces no lo son. Sólo se puede hablar de "bullying" cuando un alumno es victimizado de forma repetida y durante un tiempo prolongado por otro alumno, que actúa como líder y que es apoyado por un grupo.
"El acoso escolar no es culpa de las escuelas y no es cuestión de encontrar culpas, pero sí es importante que los colegios contribuyan a su prevención, detección y derivación médica y psicológica", consideró Srabstein.
Silvia Baetta, médica psiquiatra que trabaja con problemáticas que vinculan el ámbito educativo con la salud, sostiene: "Las escuelas miran para otro lado por miedo al avance de los padres. Hay que trabajar tranversalmente, en equipo, incluidos los propios padres".
El Instituto Nuestra Señora de Fátima, de Villa Soldati, formó un equipo multidisciplinario para el turno noche, con el fin de detectar qué problemas tienen los chicos y procurar solucionarlos. La jefa de preceptores es asistente social; la regente es psicóloga y una auxiliar técnica es psiquiatra infanto-juvenil y profesora.
"El bullying es uno de los tantos tipos de violencia en el aula. Empezamos a charlar con los docentes y pensamos organizar un programa específico sobre violencia, que incluirá el acoso entre chicos", contó Diego Idone, director de estudios del colegio.
El problema no reconoce niveles socioeconómicos, aunque sí cambia la modalidad de la agresión según esta segmentación. "En colegio de bajos recursos, la agresión es más directa y física, como golpes. En los de recursos más altos es más encubierta; por ejemplo, el caso de una chica a quien le trucaron una foto, que volvieron ofensiva, y la subieron a un blog para que los compañeros dejaran mensajes en Internet sobre ella", explicó Flavia Sinigagliesi, médica pediatra, especialista en trastornos del desarrollo y miembro del equipo Bullying Cero Argentina.
Los especialistas coinciden en que la sociedad es hostigadora; hay familias que lo son y esto se advierte incluso en que los padres del chico hostigador no ven como algo malo que su hijo sea líder en una situación así y prefieren este rol a que su hijo sea el hostigado. El agresor suele ser carismático, creativo, seductor, y el agredido es retraído, con poca capacidad de comunicación.
"La sociedad adhiere más al hostigador que al hostigado. Nosotros nos reímos de cómo cargan a otro; es un modelo social. Sólo los adultos pueden parar el bullying ", sostuvo Sinigagliesi.
Al respecto, el ministro de Educación porteño, Alberto Sileoni, dijo que en la ciudad "no hay demasiada certeza de que se den casos de bullying ".
Adelantó que el año que viene recuperará los consejos de convivencia, que no funcionan en todas las escuelas, y juzgó decisiva la reconstrucción de los vínculos y la confianza. El mundo adulto, según admitió, tiene una gran responsabilidad.
Por Laura Casanovas
De la Redacción de LA NACIÓN
Cómo prevenir Síntomas de hijos hostigados
· No quiere asistir a clase; síndrome del domingo a la tarde; golpes y moretones injustificados; irritabilidad, nerviosismo, cambio de carácter, tristeza; insomnio; no tiene ganas de ver a sus amigos ni de salir de su casa; pérdida de objetos; pérdida del dinero que los padres le dan para el recreo; cefalea y dolores abdominales.
Signos en el colegio
· El alumno se ausenta con frecuencia; tiene problemas para integrarse con sus pares; desciende el rendimiento académico; no entrega la tarea a pesar de que la hizo (quizá se la robaron).
¿Qué hacer?
· Las intervenciones no son iguales para todos los casos y hay que evaluar cada situación en particular. Ante todo, se deben detener las conductas de acoso en el momento en que se producen. Citar a los padres del agresor y del agredido para informar sobre la situación; elaborar con el hostigador un compromiso por escrito de no agresión; enseñar técnicas al hostigado para que pueda afrontar situaciones conflictivas.
Algunas sugerencias
· Las escuelas pueden establecer reglamentos de convivencia entre los alumnos; fomentar la ayuda entre pares; poner una efectiva supervisión en el recreo; promover reuniones entre padres y profesores.
Fue Fuente: Cultura
Miércoles 14.07.2010
DOCUMENTOS RELACIONADOS QUE PUEDES DESCARGAR:
http://www.4shared.com/document/3IQPZt13/073_AGRESIN_MALTRATO_Y_ACOSO_E.html
http://www.4shared.com/document/E3hgcBSR/20100624JorgeSrabsteinTestimon.html
http://www.4shared.com/document/fpWtf1Fm/violencia_por_medios_electroni.html
lunes, 3 de noviembre de 2008
EL ACOSO ESCOLAR POR MEDIOS ELECTRONICOS

Derechos de la foto: Ruby Washington/The New York Times
La intimidación escolar, bullying o matoneo, se define como un comportamiento reiterado agresivo en el que hay un desequilibrio de poder entre las partes. Tradicionalmente ha incluido la intimidación abierta: actos físicos (por ejemplo, golpes, empujones) y el abuso verbal (por ejemplo, llamadas hirientes), así como más sutiles o las acciones indirectas: como la exclusión social y el regar rumores (chismes). Más recientemente, la proliferación de la electrónica, y las tecnologías de la comunicación ha dado a los niños y los jóvenes un nuevo medio para la intimidación. El acoso escolar electrónico, el cual incluye la intimidación atreves de email, mensajería instantánea, en una sala de chat, en un sitio web, el envío de mensajes o imágenes digitales desde un celular.
A pesar de que la intimidación electrónica ha recibido una amplia atención
en medios de comunicación no especializados (revistas, periódicos, noticieros, etc); pocos estudios han evaluado la naturaleza y el alcance de la intimidación electrónica entre estudiantes. En una investigación publicada en el journal of adolecent health, dirigida por Robin M. Kowalski, Ph.D. y Susan P. Limber, Ph.D. investigación centrada principalmente en la frecuencia de los niños en el uso de Internet (por ejemplo, mensajería instantánea, e-mail, sitios de la red social)y sus experiencias con el acoso por internet (por ejemplo, mensajes repetitivos enviados a un objetivo que causan angustia emocional a ese objetivo). Estos estudios demuestran el "cable" que dentro de la cultura contemporánea adolescente opera. El estudio encontró que el 97% de los adolescentes de 12-18 años de edad hace uso de Internet [16];
Más de la mitad de los adolescentes encuestados por el Pew Internet
& American Life Project indica que han pasado un tiempo cada
día en línea. Casi la mitad (45%) tenían sus propios teléfonos celulares
y una tercera parte se comunica a través de mensajes de texto. En la investigación el método utilizado fue: Un total de 3.767 estudiantes en los grados 6, 7, y 8 que asisten a seis escuelas primarias y de educación media en el noroeste y el sureste de Estados Unidos respondieron a un cuestionario, que consistió en 23 preguntas y desarrollado para este estudio en el que los participantes examinaron las experiencias de intimidación electrónica, desde ambos lados, víctimas y victimarios.
Los resultados arrojados por la investigación fueron: De los estudiantes, el 11% que había sido intimidado por vía electrónica por lo menos una vez en el último par de meses (sólo víctimas); 7% indicaron que estaban entre matón / víctimas, y el 4% había intimidado electrónicamente a otra persona por lo menos una vez en el último par de meses (sólo los matones). La mayoría de métodos comunes de la intimidación electrónica (según lo informado por las víctimas y los autores) que participaron son el uso de la mensajería instantánea, salas de chat, y el correo electrónico (e-mail). Es importante destacar que, cerca de la mitad de víctimas del matoneo electrónico informó no conocer la identidad del autor. Conclusiones: La intimidación electrónica representa un problema de magnitud importante. A medida que los niños hacen uso de las tecnologías de comunicación electrónicas es poco probable que disminuya en los próximos años, una atención continua a la intimidación electrónica es fundamental. Las Implicaciones de estos hallazgos para los jóvenes, los padres y los educadores son debatibles. El bullying o acoso escolar es considerado en estos momentos en los Estados Unidos de América un problema de salud pública nacional, que afecta a millones de estudiantes y en el cual se están invirtiendo un monto importante de recursos económicos para su investigación.
A continuación encontraras un interesante artículo de la Columnista del NYTIMES, Tara Parker Pope en su idioma original:
Parents Often Unaware of Cyber-Bullying
Research indicates that as many as 75 percent of teens have been bullied online, but only one in 10 have reported the problem to parents or other adults, a new study shows.
The study, published in the September issue of The Journal of School Health, is the latest to sound the alarm about so-called cyber-bullying, which can occur on social networking sites and in e-mail and text messages. Sometimes cyber-bullying involves taunting or threatening e-mail or text messages or putting embarrassing pictures or personal attacks on teen networking sites like MySpace or Facebook.
“The Internet is not functioning as a separate environment but is connected with the social lives of kids in school,” said lead study author Jaana Juvonen, a professor of psychology and chair of the developmental psychology program at the University of California, Los Angeles. “Bullying on the Internet looks similar to what kids do face-to-face in school.”
The U.C.L.A. study surveyed 1,454 teens between the ages of 12 and 17, who were recruited through an unidentified teen Web site from August through October 2005. Forty-one percent of the teenagers surveyed reported between one and three online bullying incidents over the course of a year, 13 percent reported four to six incidents, and 19 percent reported seven or more incidents.
Despite the prevalence of cyber-bullying, many teens don’t realize how common it is and often believe it is only happening to them, Dr. Juvonen said.
“When kids start thinking, ‘It’s just happening to me,’ they likely blame themselves, and once they do that, it increases their risk of depression,” Dr. Juvonen said. “Kids don’t know how common cyber-bullying is, even among their best friends. Cyber-bullying is not a plight of a few problematic children but a shared experience.”
Teens in the survey said they didn’t tell their parents about the problems for a variety of reasons. Half of the teens who were cyber-bullied said they just “need to learn to deal with it.” Nearly one-third said they worried parents might restrict Internet access, a fear more commonly expressed among girls than boys. One-third of 12- to 14-year-olds said they didn’t tell an adult about the bullying out of fear that they could get into trouble with their parents.
“Many parents do not understand how vital the Internet is to their social lives,” Dr. Juvonen said. “Parents can take detrimental action with good intentions, such as trying to protect their children by not letting them use the Internet at all. That is not likely to help parent-teen relationships or the social lives of their children.”
Although most people view cyber-bullying as anonymous, nearly three out of four of the bullied teens in the survey said they knew or were “pretty sure” they knew who was doing the bullying.
La publicación de carácter científico que respalda este artículo es:
JOURNAL OF SCHOOL HEALTH BY AMERICAN SCHOOL HEALTH ASSOCIATION
Referencias:
Research Article
Extending the School Grounds?—Bullying Experiences in Cyberspace
Jaana Juvonen, PhD a Elisheva F. Gross, PhD b
a Professor, (j_juvonen@yahoo.com), Department of Psychology, University of California, Los Angeles, Hilgard Ave, Los Angeles, CA 90095.
b Faculty Fellow, (gross@ucla.edu), Department of Psychology, University of California, Los Angeles, Hilgard Ave, Los Angeles, CA 90095.
Correspondence to Jaana Juvonen, Professor (j_juvonen@yahoo.com), Department of Psychology, University of California, Los Angeles, Hilgard Ave, Los Angeles, CA 90095.
This research was made possible in part by support from the UCLA Children's Digital Media Center and a UCLA Research Mentorship Fellowship to the second author. The authors thank Dr. Brendesha Tynes, Bolt.com, Lindsay Reynolds, Michelle Rozenman, and Jerel Calzo for their assistance with the research.
Copyright © 2008, American School Health Association
ABSTRACT
Background: Bullying is a national public health problem affecting millions of students. With the rapid increase in electronic or online communication, bullying is no longer limited to schools. The goal of the current investigation was to examine the overlap among targets of, and the similarities between, online and in-school bullying among Internet-using adolescents. Additionally, a number of common assumptions regarding online or cyberbullying were tested.
Methods: An anonymous Web-based survey was conducted with one thousand four hundred fifty-four 12- to 17-year-old youth.
Results: Within the past year, 72% of respondents reported at least 1 online incident of bullying, 85% of whom also experienced bullying in school. The most frequent forms of online and in-school bullying involved name-calling or insults, and the online incidents most typically took place through instant messaging. When controlling for Internet use, repeated school-based bullying experiences increased the likelihood of repeated cyberbullying more than the use of any particular electronic communication tool. About two thirds of cyberbullying victims reported knowing their perpetrators, and half of them knew the bully from school. Both in-school and online bullying experiences were independently associated with increased social anxiety. Ninety percent of the sample reported they do not tell an adult about cyberbullying, and only a minority of participants had used digital tools to prevent online incidents.
Conclusions: The findings have implications for (1) school policies about cyberbullying, (2) parent education about the risks associated with online communication, and (3) youth advice regarding strategies to prevent and deal with cyberbullying incidents.
Received: 02 June 2008; Accepted: 31 July 2008;
DIGITAL OBJECT IDENTIFIER (DOI)
10.1111/j.1746-1561.2008.00335.x About DOI
La columnista del nytimes se puede contactar en:
Tara Parker-Pope at well@nytimes.com.
Otra fuente a consultar:
http://www.cdc.gov/ centers for disease control and prevention
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